Por un momento he intentado imaginarme que las profecías sobre el fin del mundo en el 2012 eran ciertas y me he preguntado qué haría para aprovechar al máximo los últimos momentos.
En mi respuesta no había viajes lejanos, ni aventuras arriesgadas, ni experiencias excepcionales, sino simplemente intentar disfrutar de las pequeñas cosas, de las cotidianas, viviéndolas como si fuera la última vez.
- Un aperitivo al sol con buena compañía
- Contemplar el mar escuchando ópera
- Sentir en las mejillas el frío de la mañana mientras pedaleo por la montaña
- Disfrutar de mi familia y hablar mucho con ellos
- Abrazar y besar como si fuera la última vez
- Bailar, cantar, jugar
- Decir lo que que siento a aquellas personas importantes para mí
- Una cena sibarita con amigos y conversación inteligente
- Y sexo, buen sexo, del que te carga de energía
- La lista es larga pero no os quiero aburrir, que cada uno haga la suya
Imagina que te quedan pocos días…..pruébalo, yo ya he empezado. El truco está en vivir cada momento como si fuera el último.
Como alguien dijo alguna vez:
«Aprende como si fueras a vivir toda la vida y vive como si fuera el último día»
Por cierto, a algun@s de los que estáis leyendo esto os quiero mucho.






Deja un comentario